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Mostrando las entradas etiquetadas como Fauna urbana

FAUNA URBANA (VIII): MALAPARCANTIS CONTUMAX

Esta especie no es exclusivamente de ciclos veraniegos, pero desarrolla sus plenas potencialidades en tal estación de aglomeraciones y escasez de espacio público. Como la mayoría de las especies que estudiamos en nuestra Fauna Urbana, esta tampoco considera relevante que existan otros seres en el mundo distintos de sí, pero en su caso tal conciencia se desenvuelve al volante de un vehículo automotor, o, más en concreto, en el momento de aparcarlo en un espacio colectivo. Así, cuando precisa trasladar su corporeidad a hábitats compartidos con multitud de otros individuos, tales como una playa abarrotada o la piscina pública, nuestro espécimen manifiesta una sabiduría práctica que supera con creces la de sus congéneres. Es, pues, el primero en detectar que está libre el espacio indicado con un muñeco en silla de ruedas sobre fondo azul, y, en tal caso, estacionará allí sin reparo alguno. Sin embargo, si las plazas con esta señalización azul no están disponibles y el Malaparcantis no ...

FAUNA URBANA VII: VOCIFERUS RECLINANTIS

Esta especie tiene su hábitat natural en los autocares de media y larga distancia, en los que construye su nido al cabo de unos pocos instantes del ingreso. Un primer rasgo que define al espécimen es que considera su derecho inalienable apurar el ángulo de reclinación de su respaldo abatible, independientemente de que detrás viaje una persona de gran volumen o un jugador de la NBA, a quien por supuesto no mirará ni avisará en el momento de descargar todo el peso de su derecho sobre las incautas rodillas de aquel. Una vez instalado en el asiento a su entera satisfacción, el Vociferus saca su adminículo de telefonía móvil y comienza a organizar sus variados e interesantes asuntos de tal modo que hace copartícipes de estos tanto al conductor como el viajero del fondo que intentaba sestear. Si acaso consigue culminar sus negocios, demorados hasta poder ser despachados en pleno transporte público, nuestro espécimen aprovechara la estupenda cobertura con que le obsequia su compañí...

FAUNA URBANA VI: BICIPÉDALUS ARROLLANTIS

CVF 2019 Depredador omnívoro que sale de su hibernación en torno a principios de marzo, y que desarrolla sus instintos desde la pubertad, o incluso antes. Para la consecución de sus objetivos emplea un vehículo de automoción de dos ruedas que conduce con considerable destreza, aunque actualmente existe un debate entre la comunidad científica sobre si las numerosas víctimas de sus ruedas se deben a su insuficiente habilidad al manillar o, por el contrario, a su esmerada puntería. Desprecia las calzadas como hábitat natural donde conducir su vehículo, si bien no porque le parezca un territorio hostil o peligroso, como demuestra su inveterada costumbre de circular contra corriente cuando ocupa esta vía pública. Tampoco demuestra aprecio alguno por los carriles bici, salvo que vislumbre a un peatón despistado en lontananza, en cuyo caso se apresurará a incorporarse al carril con objeto de embestirle o, en caso fallido, para insultarle por su falta de respeto de los espacios p...

FAUNA URBANA V: FUMATOR PESTILENTIS

La peligrosidad de este especímen humano no radica en que acostumbre a autoenvenenarse. Puede ser algo incrédulo o contestatario, como evidencia su desprecio olímpico a las amenazas que le imprimen en el envoltorio de su veneno habitual. Tampoco le disuade que este suba de precio por aumento de imposición fiscal; de hecho, no le importa tributar algo más, acaso considerando que en el futuro rentabilizará su aportación extra, e incluso mucho más, en prestaciones de la sanidad pública. Pero, insistimos, su peligrosidad no está en tal hábito, que no deja de ser una decisión personal.Lo que hace del fumator pestilentis una amenaza a su entorno es su afán por intoxicar los pulmones del prójimo sin permitirle que la equivocación sea también personal e intransferible. En los últimos años ha sufrido un duro revés a manos de las legislaciones de países occidentales que restringen el tabaco en lugares públicos o laborales, pero el fumator pestilentis parece desquitarse en otros ámbitos que...

FAUNA URBANA IV: CONTAGIATOR

Es persona responsable donde las haya, y por eso la constatación de haber contraído la gripe de temporada no resulta obstáculo para que siga acudiendo al lugar de trabajo como si tal cosa. No se requiere que sea autónomo, es decir, impelido por el principio de que no se cobra lo que no se trabaja; también puede ser empleado por cuenta ajena, o incluso ser funcionario. En este caso, hay un matiz aún más admirable en su comportamiento. Sin embargo, su ejemplo de responsabilidad puede no encontrar el eco que merece. Así, cuando a partir del primer día de incubación sus compañeros empiezan a contraer el virus, la oficina comienza a despoblarse. Más flojos que nuestro contagiator , sus compañeros deciden quedarse en casa, pero aquel aún permanece en su puesto, difundiendo su resistencia y abnegación por doquier. Con una ejemplaridad eficiente, seguirá manipulando la fotocopiadora, la impresora, hablando por el teléfono, estrechando manos de clientes o besando en la mejilla,...

Emile Ratelband, un joven en cuerpo anciano

Confieso que unas de las personas que más he tenido presente este fin de semana es Emile Ratelband, un holandés de 69 años que se siente con un cuerpo de 49 y, por consiguiente, ha solicitado a los tribunales que modifiquen su partida de nacimiento y le quiten veinte años de encima. El señor Ratelband, padre de siete hijos de tres mujeres, quiere seguir postulando como soltero de oro y declara que la edad oficial le corta el rollo en las plataformas de contactos tipo Timber. El caso de este joven holandés encerrado en un cuerpo de anciano parece sacado de mi novelita Solo yo me salvo , aunque he de reconocer que, una vez más, la realidad supera con creces la ficción. Es posible que los tribunales de su lugar de residencia no le concedan su reclamación… aún. Pero la lógica es aplastante: si se siente encerrado en un cuerpo de 49, e incluso tiene un médico dispuesto a reconocerlo, ¿por qué no le van a conceder un cambio en la partida de nacimiento, una cosa tan prosaica? ¿Por...

FAUNA URBANA III: SACUDEFELPUDOS

O no tiene aspirador, o no lo sabe usar. Sus brazos suelen ser musculosos, y con la actividad que le da nombre se ahorra una fortuna en gimnasios. El atuendo es, si no preceptivo, sí característico: en la hembra, la bata florida; en el macho, una impecable canottiera ocean con marcas bajo la axila. Es un animal más bien matutino, y se deja llevar por un instinto de pulcritud mal entendido. Una de las horas favoritas en que se manifiesta es la de entrada en los colegios, para hacer así partícipes a los infantes de su peculiar cosmovisión. No le arredra que haya peatones bajo sus fecundos felpudos, manteles, esterillas, escobones y demás, ni que aquellos sean escolares. La variante más salvaje de este espécimen puede llegar a tirar colillas al respetable. En estos casos, hay pocas posibilidades de que el individuo sea recuperable para el género humano. A pesar de lo dicho, esta especie ha llegado a inspirar algún que otro verso de poetas aficionad...

FAUNA URBANA II: MOVILADICTO

Entrada no tan nueva, pues reciclo una anterior. En realidad no debería incluir esta especie entre la fauna urbana, pues sus síntomas constituyen ya una pandemia universal harto evidente, no solo entre jóvenes, ni mucho menos. Aunque siempre se pueden alcanzar nuevas cotas: este verano había muchas chicas que paseaban por la orilla de la playa con el móvil ajustado entre las cintas del escueto bañador. Desde que se inventó el smartphone se acabaron las esperas aburridas en la parada del autobús o en la consulta del médico, o los viajes tediosos, y ya no se sufre en las conferencias de obligada asistencia ni en las clases tostón. Los parlamentarios sestean menos en sus escaños, y en las reuniones de trabajo los voceros vocean menos. Podría decirse que todo son ventajas. ¿Todo? Bueno, nuestro espécimen de hoy se caracteriza porque, además de llevar el bendito aparato en todos los ambientes arriba descritos, resulta incapaz de apagarlo cuando la prudencia podría así aconsejarl...

FAUNA URBANA I: PLAYEROS VERTEDEROS

Hace tiempo que pensaba recomenzar una serie que inicié años atrás, Fauna urbana, apuntes sobre congéneres nuestros que dan alguna nota. Como los ecos de la playa ya han pasado a ser parte de mi nostalgia veraniega, aprovecho para reinaugurarla con una fauna playera que hace lo que puede para aliviar aquella. Lo más divertido, por supuesto, ha sido desempolvar los lápices. FAUNA URBANA I PLAYEROS VERTEDEROS Les oyes llegar, les oyes instalarse, y también les oyes (¡oh!) marchar. Parecen estar enfadados entre sí, pero tal apreciación es inexacta. Son una manada unida, y, a su modo, se quieren. Solo que cualquier pequeño detalle, hasta dónde plantar la sombrilla, es objeto de discusión bronca aireada a las cuatro brisas.    Aportan el hilo musical (valga el optimismo) al entorno cercano y hasta lejano, y ayudan a sus vecinos a ponerse al día en lo último de reggaetón, flamenco o chunta-chunta. Con frecuencia se agrupan con manadas afines y comentan incidentes ...