Unas recientes decaraciones del fiscal jefe anticorrupción en el caso “Mascarillas” merecen eco. En la sesión final del juicio en el Tribunal Supremo, Alejandro Luzón prorrumpió en una acerva crítica al enchufismo que tanto caracteriza nuestra vida política. “Hay que preservar la separación entre las decisiones políticas y la gestión de los recursos públicos”, declaró, denunciando la naturalidad con la que se justifica el “sistema colonizado y parasitado” de tráfico de influencias mangoneado por mandatarios para favorecer a sus protegidos, favoritos, leales, sobrinas (reales o prostibularias), amantes, consortes, cuñados, etcétera. “Las empresas públicas no pueden ser espacios para la colocación discrecional”, proclamó el fiscal. “Es perverso identificar sociedades cien por cien públicas como sociedades del Gobierno”. Al fiscal jefe le indignó especialmente la chulería con que Ábalos pulverizaba el concepto de meritocracia, cuando declaró que el nombramiento de Koldo García como consej...
Esta semana se ha hecho público que el XIII Festival Aragón Negro me ha distinguido con el galardón de "autor revelación" por Tras las huellas de Greene, que se entregará en la gala prevista para el 15 de junio. Pues una gran alegría, ¿qué os voy a contar? Creo que llevo escribiendo desde que tengo uso de razón (si es que alguna vez lo tuve). La Olivetti de mi padre, con la que redactaba sus escritos del trabajo y ocasionales cartas al director, que pasaban por varias versiones antes de mandarse al correo, ejercía una poderosa fascinación sobre mí. Tanto que, cuando guardaba cama con gripe, mi madre me preguntaba: "¿Estás inspirado?", y yo, aunque desconocía el significado del vocablo, respondía en afirmativo para conseguir licencia de abandonar el lecho y ponerme a teclear cuentos de caballitos, perros y zorros. Me parecía que a máquina tenían mucha más entidad, casi pasaban a ser libros, máxime cuando en una fase posterior los ilustraba con dibujos policromados. ...