El pasado martes asistí a la charla-presentación de Marta San Miguel en el Aula de Cultura de La Rioja. Presentó su segunda novela, Última escala (Libros del Asteroide, 2026) una conmovedora recreación de la vida de Enrique Granados que arranca con su final trágico a bordo del buque Sussex , que había sido torpedeado por un submarino alemán; el último impulso del compositor fue saltar del bote para salvar a su esposa, que había caído al agua, muriendo ambos fundidos en un postrer abrazo. Última escala está teniendo muy buena acogida de la crítica y está consolidando la trayectoria literaria de Marta San Miguel a nivel nacional. He de reconocer que la charla cumplió su objetivo de “venderme” el libro, que ahora espera su turno en mi lista de pendientes. Marta lo expuso con profundidad, sencillez y una calidez que parece ser signo de identidad. Hasta la fecha apenas había coincidido con ella y tampoco le había escuchado dar una charla, aunque siendo paisanos y seguidores del Racing (...
No hace mucho apareció en el diario La Rioja un escrito firmado por Adriana Bañares titulado “¿Dónde está la puerta de entrada a la cultura riojana?” La firmante, acreditada poeta, editora y gestora literaria, se lamentaba de que a menudo encontraba cerradas las puertas para solicitar ayudas a la gestión cultural en el ámbito de nuestra comunidad. Así, manifestaba haber enviado una propuesta artística en cuatro formatos, con un presupuesto máximo de 600 euros, pero no había encontrado quién la financiara. Entre los que creen que el gasto público debe adelgazarse hay detractores de las partidas destinadas a cultura, a menudo juzgando que ciertas manifestaciones contemporáneas, sean pictóricas, musicales, escénicas, etc., no merecen sus impuestos. Hay quienes se mesan los cabellos cuando piensan en los 300 millones de euros anuales que salen de las arcas estatales y autonómicas para financiar la industria del cine, que, a diferencia de otras industrias o de las de otros países, necesi...