Esta semana se ha hecho público que el XIII Festival Aragón Negro me ha distinguido con el galardón de "autor revelación" por Tras las huellas de Greene, que se entregará en la gala prevista para el 15 de junio. Pues una gran alegría, ¿qué os voy a contar? Creo que llevo escribiendo desde que tengo uso de razón (si es que alguna vez lo tuve). La Olivetti de mi padre, con la que redactaba sus escritos del trabajo y ocasionales cartas al director, que pasaban por varias versiones antes de mandarse al correo, ejercía una poderosa fascinación sobre mí. Tanto que, cuando guardaba cama con gripe, mi madre me preguntaba: "¿Estás inspirado?", y yo, aunque desconocía el significado del vocablo, respondía en afirmativo para conseguir licencia de abandonar el lecho y ponerme a teclear cuentos de caballitos, perros y zorros. Me parecía que a máquina tenían mucha más entidad, casi pasaban a ser libros, máxime cuando en una fase posterior los ilustraba con dibujos policromados. ...
"Salamanca, Salamanca, renaciente maravilla, académica palanca de mi visión de Castilla". Versos de Miguel de Unamuno referidos a la última localidad donde vivió, una de mis ciudades favoritas. En ella pasé seis meses de servicio militar como alférez de complemento (que, a pesar de todo, no fueron nada traumáticos), y, si me descuido, podría haberme echado alguna red permanente. Pues bien, mañana y pasado mañana volveré a pisar sus calles con la excusa de seguir las huellas de Graham Greene, para quien fue sin duda la ciudad española preferida. En efecto, e l lunes 4 de mayo a las 19:30 horas la librería Letras Corsarias acogerá la presentación de mi última novela . Como su referente greeneano, Monseñor Quijote (1982), acaso la obra inglesa más deudora del clásico universal, la mía ambienta una parte de su trama en Salamanca. En el acto de presentación me acompañará la catedrática de USAL y crítica literaria Ascensión Rivas, con la que conversaré sobre diversos aspec...