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CIEN MIL HISTORIAS

Rescato un poema que viene a cuento...   “…he visto sus milímetros de espanto   sus deditos de leche desvalida” (Miguel d’Ors Lecciones de historia, V)   Érase una vez cien mil historias de comienzos,   gestaciones, nacimientos, desarrollos, llantos lácteos, nuevos dientes, balbuceos, palabritas, nuevos pasos, mamacacas, juegos, risas, juntar letras, lloros, cantos, vacaciones escolares, riñas, pero más abrazos, eternas tardes de agosto, esto de quién lo ha sacado, las primeras ilusiones, los primeros desengaños, qué quieres ser de mayor, qué harás hoy para lograrlo, los estudias o trabajas, los estudios y trabajos, los encuentros de otros ojos, los besos entre otros brazos, asumir obligaciones, tirar de diversos carros, saber lo que nadie supo, decir lo que fue callado, ser excelso, o (más probable) mediocre como el de al lado, ser feliz, o no llegar, pero poder intentarlo…   Érase una vez cien mil historias que simple
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Volvemos a limpiar el río

Siguiendo con la tradición que  iniciamos el año pasado, desde la asociación de voluntariado que coordino, ASUR (Ayuda Social Universitaria de La Rioja), en colaboración con el programa UR Saludable de la Universidad de La Rioja, vamos a dedicar una jornada de voluntariado medioambiental a limpiar de residuos el río Iregua, en el tramo que desemboca en el Ebro. Será el lunes 23 de mayo, de 17:30 a 19:30. La idea surgió hace un año, mientras caminaba junto al Ebro y contemplaba pasmado la cantidad de basura que atiborraba sus orillas. Sigo pensando que mantener limpio este patrimonio de la ciudadanía no debería ser una tarea de voluntarios; o la administración estatal o los ayuntamientos deberían encargarse de algo tan básico. Pero el hecho es que gran número de ríos en España están igual de descuidados.  Es obvio que nuestra aportación es un granito de arena en el desierto (valga la imagen nada fluvial), pero al menos transmite el mensaje de que cuando otros resortes que deberían funci

Lo que tragan nuestros hijos

Hace poco terminé la estupenda novela de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo, Si esto es una mujer , narrada por una inspectora de policía. Quizá otro día hable de esta nueva saga de thrillers, pero ahora me quedaré solo en el detalle de que la protagonista, concebida como modelo de mujer contemporánea, comenta en cierto momento que ella y sus hijos menores han seguido durante años las sucesivas temporadas de la serie Juego de tronos . Recordé que una pareja amiga también me había contado hace tiempo, como ilustración de su entrañable vida familiar, que la veía puntualmente con su hijo al menos desde que tenía diez añitos. Yo por entonces no estaba muy familiarizado con la superproducción, de la que sabía poco más que la payasada de Pablo Iglesias cuando le regaló una colección a Felipe VI. Pero ahora, después de habérmela tragado en su integridad, estoy en condiciones de afirmar que, aunque el guion es toda una lección de trama embriagadora y algunos personajes resultan fascinantes, def

Las novelas de Juan Pérez-Foncea

A propósito de mi entrada bloguera de la semana pasada , hoy mencionaré a un escritor contemporáneo que se propone rescatar episodios de la historia de España que han sido relegados a un injusto olvido. Se trata de Juan Pérez-Foncea, donostiarra de nacimiento y, ahora, riojano de adopción. Después de catorce años ejerciendo la abogacía, Pérez-Foncea tuvo la inspiración quijotesca de dejarlo todo por la literatura, y así emprendió una carrera literaria que empezó por la novela fantástica y evolucionó hacia la histórica. Creo que no se arrepiente, y cuenta con miles de lectores a ambos lados del Atlántico. Pérez-Foncea está convencido de que entre los españoles ha cuajado un complejo de inferioridad galopante respecto a las hazañas de nuestra historia y sus protagonistas, y que tal complejo, desarrollado a la sombra de la leyenda negra promovida por la Europa protestante a partir del siglo XVI, ha venido alimentado por una perezosa ignorancia de nuestra “memoria”. En una charla impa

Vergüenza patria

Kelly es un amigo norteamericano que siente una incurable fascinación por España y lo español. Ha visitado nuestro país decenas de veces, ha pateado rincones de los que yo nunca había oído, y, en un esfuerzo ímprobo por entender mejor nuestro país, ha escrito dos novelas históricas de una trilogía que propone explicar nuestra sociedad desde los años 1920 hasta la Transición. Y, aunque Kelly nunca se había dedicado a esto de la novela, he de admitir que lo hace realmente bien. Hace unos días conversaba con él por teléfono, y con esa franqueza y falta de tapujos tan yanqui que le caracteriza, me espetó sin más aviso: “¿Por qué los españoles os avergonzáis tanto de vuestro país, de vuestra historia?” Ante mi estupor, me glosó un poco más la pregunta: “España como país ha protagonizado gestas memorables, ha dado al mundo figuras insignes --descubridores, poetas, artistas, santos, fundadores…--, durante ciertos periodos ha ejercido una influencia internacional irremplazable. Un Cervantes