Ir al contenido principal

Antiguos alumnos

En la entrada de la semana pasada escribía sobre el recuerdo de mis antiguos alumnos, y concluía que los logros de estos me hacen sentir orgulloso, que me solidarizo de todo corazón con sus triunfos. Y aunque con la edad uno aprende a relativizar el concepto de triunfo, y acaso a redirigirlo a cosas que de verdad importan, hay jalones en el camino de las personas que merecen celebración.

Enhorabuena, Diego...
Todo esto viene a cuento de la reciente toma de posesión como director general de Cultura del Gobierno de La Rioja de un antiguo alumno, Diego Iturriaga Barco, un hombre de extraordinaria capacidad de trabajo. Me vino a la cabeza que ya es el segundo cargo semejante que ha pasado por mis aulas, siendo el primero José Luis Pérez Pastor. En un contexto semejante habría que mencionar también la sólida trayectoria de César Luena, ahora eurodiputado en Bruselas, quien ya en su primer año universitario apuntaba maneras de su vocación política.

Quizás las personas dedicadas a la política destaquen más ante la opinión pública por la inmoderada atención que les dedican los medios, pero también cuento entre mis antiguos alumnos a personas que van destacando en el campo literario (Elvira Valgañón o Sonia San Román), el actoral (Mabel del Pozo) o el musical (Paulino Lorenzo), de los que también me enorgullezco.

Pero, quizá más importante aún, me llena de orgullo contar con una nutrida representación de ex alumnos entre los profesores de los diversos niveles educativos, entre los que vuelcan cada día sus energías y entusiasmo en educar (es decir, guiar e inspirar) a las nuevas generaciones que nos siguen. Quizá resulten anónimos para la prensa, para el mundo de la fama, pero no --cómo recordaría el protagonista del clásico Un hombre para la eternidad -- para sus propios alumnos. Y eso es lo que importa.

Comentarios

  1. Nosotros nos enorgullecemos de profesores como tú Carlos. Larga vida a las letras.

    ResponderEliminar
  2. Me sacas los colores, Isaac. O las lágrimas. Fue un gusto tenerte de alumno.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El silencio de Franz Jalics (1927-2021)

Hace unos días falleció un autor que me ha dejado huella; se trata de Franz Jalics (1927 -2021), jesuita y místico húngaro, impulsor de la meditación contemplativa como un camino de buscar a Dios no tanto a través del raciocinio o de la acción, o siquiera del sentimiento, sino a través de la percepción. Su obra más representativa, donde expone este sugerente camino con extraordinaria pedagogía, es Ejercicios de contemplación , un libro para leer en pequeñas dosis. De joven Jalics sirvió en el ejército húngaro durante la Segunda Guerra Mundial y allí, según expone en el citado libro, experimentó las primeras llamadas a poner su vida en manos de la Presencia que le susurraba que seguía estando allí a pesar del tremebundo y deprimente galimatías en que se había convertido la Historia contemporánea. Años después, ya jesuita, fue destinado a Buenos Aires, donde trabajó entre la población desfavorecida del Bajo Flores. Allí, en 1976, fue secuestrado por la dictadura argentina junto con otro ...

NO HAY D'ORS SIN TRES

Fue para mí un renovado honor presentar a Miguel d’Ors durante su recital poético el pasado 23 de abril en Logroño. Había estado con él en sendas ocasiones en 1999 y 2015, y a la tercera, como pasa con las nuevas lecturas de sus poemas, cada vez mejora la anterior. Pretendo compartir aquí una breve semblanza del autor que acaso haya influido más en mi modesto quehacer como poeta. Nacido en Santiago de Compostela en 1946, d’Ors es doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Navarra, donde también enseñó como docente entre 1969 y 1979, y luego en la Universidad de Granada hasta su jubilación en 2009. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, portugués, alemán, italiano polaco, ruso, checo, eslovaco y armenio, y ha inspirado a numerosos poetas contemporáneos (entre los que mencionaré, por su actualidad, al flamante premio Gonzalo de Berceo, Gabriel Insausti). Se podría afirmar superficialmente que d’Ors escribe poesía que se entiende, de la experiencia del yo, pero a veces l...

EL CASO DE CRISTO

Acaban de subir a Netflix El caso de Cristo , una buena alternativa de Semana Santa si uno está cansado de Ben Hur o Quo Vadis , o no tiene estómago para La Pasión de Mel Gibson. Al igual que un spoiler de esta no debería causar gran trauma (ya imaginamos el final), el que propongo ahora tampoco. Adelantaré que, basada en hechos reales bastante recientes, El caso de Cristo cuenta la historia de Lee Strobel, un periodista norteamericano ateo convencido, que sufre una amarga frustración cuando ve que su esposa está experimentando una conversión religiosa. Para contrarrestar este pernicioso delirio, se propone aplicar las técnicas de investigación periodística a demostrar que el cristianismo es una falacia, y su objetivo prioritario será desmontar la credibilidad de la resurrección del tal Jesús. Así, concierta entrevistas con diversos especialistas, creyentes o no, y les va planteando con crudeza sus objeciones. Una de las primeras es que la comunidad cristiana primitiva se inventó ...