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La coleta de Pablo Iglesias

Este miércoles 12 de mayo conocimos la gran noticia. Por encima de los tambores de guerra entre Israel y Palestina y los 188 muertos en la ofensiva israelí sobre Gaza; de las decenas de muertos por coronavirus aparecidos en el Ganges; de la explosión en Afganistán que dejó 85 muertos, la mayoría niñas; de la tensión en Nyamar o de los disturbios en Colombia... apareció la gran noticia que todos aguardábamos: Pablo Iglesias se ha cortado la coleta.

Incluso quienes hacen de la Igualdad su ariete para derribar fortalezas y murallas acaban demostrándonos que este mundo no es igualitario. Los científicos buscando vacunas, el personal sanitario entregando sus vidas en servicio, los maestros acometiendo día a día esa labor tan ingrata y tan necesaria, los intelectuales buscando nuevas formas de entender el mundo... Incluso cualquier ciudadano normal que vaya a su trabajo o cuide de su familia... Ninguna de estas personas de mérito se gana titulares que sirvan para que la ciudadanía se inspire con su ejemplo y su voluntad de dar sentido a la vida. Pero don Pablo, con tan solo asistir a la peluquería (incluso aunque no deje propina), ya acapara gran parte de la atención mediática de la jornada.

El mundo no es igualitario, creedme. Y permitidme como desahogo que me incluya en esta doliente comparación. Esta semana se conmemoró un año de la primera vez en mi vida (espero que no la última) que salí mencionado en el diario El País. Para merecer contemplar mi nombre en sus páginas me fue preciso realizar un trabajo de investigación durante siete años que me llevó a visitar varios países, luego tuve que darle forma escrita y finalmente hube de procurar su publicación en una editorial de prestigio. Aún así, como se puede ver, mi nombre empezó a asomar a partir del tercer párrafo. Y lo que es peor, mi peinado no aparece por ninguna parte, a diferencia del del susodicho.

En fin, no me quejo, ya no soy tan vanidoso como cuando empecé (me digo a mí mismo). Pero si en el futuro me da una recaída, quizá la próxima vez que busque foto y titulares debería pasar por una buena peluquería. A ver si hay suerte.


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