Ir al contenido principal

¿Es JK Rowling una TERF?

Hace unos días, J.K. Rowling, la madre de Harry Potter, escribió unas líneas quejándose del uso de la perífrasis “personas que menstrúan” en vez de “mujeres”. Como es obvio, esta afirmación intolerante mereció una condena contundente, incluso por boca de actores que le deben la vida como Daniel Radcliffe o Emma Watson.


Ms Rowling ya estaba en el punto de mira de las agresiones de activistas por otras atrocidades de similar gravedad: por ejemplo, por haber dado un “like” en Twitter a Magdalen Burns, feminista y lesbiana que se atrevía a defender que las lesbianas no debían ser llamadas intolerantes por no querer salir con mujeres trans con pene. Pues bien, por haber dado este “like” tan atroz, a Ms Rowling la amenazaron con violencia, la acusaron de matar a las personas trans con su odio, la llamaron puta y perra, e incluso anunciaron que harían compost con sus libros.


Por si fuera poco, Ms Rowling también ha sido identificada por estos activistas justicieros como TERF, el nuevo pecado de algunos seres humanos. TERF significa ser Trans-excluyente-radical-feminista. Por ejemplo, una TERF se gana su condena (además de por lo anterior) si protesta porque un prisionero antaño hombre se declara mujer y, sin cirugía ni hormonas, a continuación es trasladado a la cárcel de mujeres, o compite en la UFC femenina.

Ya se ve que la revolución de género no es una tarea fácil, y en ocasiones el fuego cruzado puede tornarse tremendamente virulento. Y lo peor para la escritora contemporánea más querida quizá no sea que la llamen transfóbica, puta, zorra, TERF, o la deseen lesiones y muerte. No, quizá lo peor es que sus personales “mortífagos”, después de dedicarle tales lindezas, la acusan de propagar el odio.

Pobre JK. Puede haber perdido a parte de sus fans, pero, al menos, sigue ganando sus 83 millones de euros anuales. El que no se consuela…


FUENTE: El post de JK Rowling en inglés

Comentarios

Entradas populares de este blog

El silencio de Franz Jalics (1927-2021)

Hace unos días falleció un autor que me ha dejado huella; se trata de Franz Jalics (1927 -2021), jesuita y místico húngaro, impulsor de la meditación contemplativa como un camino de buscar a Dios no tanto a través del raciocinio o de la acción, o siquiera del sentimiento, sino a través de la percepción. Su obra más representativa, donde expone este sugerente camino con extraordinaria pedagogía, es Ejercicios de contemplación , un libro para leer en pequeñas dosis. De joven Jalics sirvió en el ejército húngaro durante la Segunda Guerra Mundial y allí, según expone en el citado libro, experimentó las primeras llamadas a poner su vida en manos de la Presencia que le susurraba que seguía estando allí a pesar del tremebundo y deprimente galimatías en que se había convertido la Historia contemporánea. Años después, ya jesuita, fue destinado a Buenos Aires, donde trabajó entre la población desfavorecida del Bajo Flores. Allí, en 1976, fue secuestrado por la dictadura argentina junto con otro ...

Tres años

Hoy se  cumplen tres años del día más horrible de mi vida (hasta la fecha). El tiempo sin duda cierra heridas, pero la cicatriz permanecerá siempre. Es un tópico porque es verdad. Si mantengo el inveterado principio de que escribo poesía inspirado por el dolor del alma, supongo que acabaré componiendo un poemario sobre ella. Pero si también mantengo el parsimonioso cuentagotas con que dosifico mi poesía, no puedo asegurar cuándo. Ahora voy terminando uno sobre una experiencia acaecida en 2017, para que os hagáis una idea... Este poema formará parte (D.m.) del eventual poemario, así que os lo adelanto. Aunque no es reciente, como algunos pocos sabéis. Cada noche cruje un poco nuestra cama. Tengo mucho más espacio, estirarme empieza a ser ya rutina. Soy el amo y el señor de mis dominios colchoneros (parvo imperio). A veces, solo a veces, duermo hondo y apenas me atormenta tu silencio.   Pero juro que hoy el alma empeñaría por volver a los dos quintos retroactivos de mi lado de t...

Manzanas robadas, de Miguel d'Ors

Cada vez me cuesta más recomendar libros. Y también poetas. Pero este libro y este poeta son sin duda recomendables.   Manzanas robadas , de Miguel d'Ors Renacimiento: 2017. BUSCANDO UN SABOR INTENSO Si no fuera porque Miguel d’Ors no se merece el tópico, empezaría este comentario diciendo que no necesita presentación. Que hay pocas voces poéticas en nuestro panorama contemporáneo en lengua española que puedan acreditar una trayectoria tan consolidada. Así que no lo haré (más).             Empezaré por el final. En el colofón (literal) del libro, d’Ors se sitúa frente al lector y le dice que “para/ que tú contemples tu cara/ te ofrezco un autorretrato”. En efecto, esta poesía aparenta un perfil alto que invita a reconstruir una semblanza del autor: amante del campo y la naturaleza, montañero empedernido, y capaz de elevarse desde “las flores amarillas de las xestas”, “el pajarerío que vivifica el mon...