Ir al contenido principal

LA ARQUITECTURA DE LA NOVELA

“La estructura tiene que ser tan creativa como los personajes”

Foto y notas de Ascen Jiménez
El día 24 de abril tuvo lugar la segunda sesión del III Taller de creación y crítica literarias: del cajón a la librería, que corrió a cargo de Jesús Ruiz Mantilla, escritor y periodista de El País.

Bajo el título “La arquitectura de la novela”, Ruiz Mantilla planteó la importancia que tiene la estructura en una novela, que determina el carácter y la efectividad del relato, y reivindicó la necesidad de que todo escritor se la plantee antes de ponerse a escribir.

Desde los griegos, la importancia de la estructura ("un escenario pensado para que las ideas fluyan") ha sido vital para crear una obra en la que haya coherencia y continuidad en la trama. Además, a partir del siglo XX, la narración encuentra en la estructura un elemento para jugar, para crear., para fomentar la interdisciplinariedad en las artes. 

Ruiz Mantilla explicó su concepto de estructura con ejemplos tomados de sus propias obras. Así, los veinticinco capítulos de Preludio tratan de simular el ritmo de los otros tantos Preludios Op. 28 de Chopin. Con su última novela, Ahogada en Llamas, se ha planteado que la estructura “esté ahí pero no se note”.

Además, Ruiz Mantilla incidió en que todo autor, antes de comenzar a escribir, se debería plantear la siguiente cuestión ética: “¿Servirá de algo lo que quiero escribir?”, que lleva implícita la pregunta “¿Qué me aportará a mí y a los demás?”. Sin duda, una reflexión que evitaría la publicación masiva de libros.

El próximo jueves, día 3, tendrá lugar la tercera sesión con Rubén Abella, último finalista del Premio Nadal por El libro del amor esquivo.

Entradas populares de este blog

El silencio de Franz Jalics (1927-2021)

Hace unos días falleció un autor que me ha dejado huella; se trata de Franz Jalics (1927 -2021), jesuita y místico húngaro, impulsor de la meditación contemplativa como un camino de buscar a Dios no tanto a través del raciocinio o de la acción, o siquiera del sentimiento, sino a través de la percepción. Su obra más representativa, donde expone este sugerente camino con extraordinaria pedagogía, es Ejercicios de contemplación , un libro para leer en pequeñas dosis. De joven Jalics sirvió en el ejército húngaro durante la Segunda Guerra Mundial y allí, según expone en el citado libro, experimentó las primeras llamadas a poner su vida en manos de la Presencia que le susurraba que seguía estando allí a pesar del tremebundo y deprimente galimatías en que se había convertido la Historia contemporánea. Años después, ya jesuita, fue destinado a Buenos Aires, donde trabajó entre la población desfavorecida del Bajo Flores. Allí, en 1976, fue secuestrado por la dictadura argentina junto con otro ...

Tres años

Hoy se  cumplen tres años del día más horrible de mi vida (hasta la fecha). El tiempo sin duda cierra heridas, pero la cicatriz permanecerá siempre. Es un tópico porque es verdad. Si mantengo el inveterado principio de que escribo poesía inspirado por el dolor del alma, supongo que acabaré componiendo un poemario sobre ella. Pero si también mantengo el parsimonioso cuentagotas con que dosifico mi poesía, no puedo asegurar cuándo. Ahora voy terminando uno sobre una experiencia acaecida en 2017, para que os hagáis una idea... Este poema formará parte (D.m.) del eventual poemario, así que os lo adelanto. Aunque no es reciente, como algunos pocos sabéis. Cada noche cruje un poco nuestra cama. Tengo mucho más espacio, estirarme empieza a ser ya rutina. Soy el amo y el señor de mis dominios colchoneros (parvo imperio). A veces, solo a veces, duermo hondo y apenas me atormenta tu silencio.   Pero juro que hoy el alma empeñaría por volver a los dos quintos retroactivos de mi lado de t...

Manzanas robadas, de Miguel d'Ors

Cada vez me cuesta más recomendar libros. Y también poetas. Pero este libro y este poeta son sin duda recomendables.   Manzanas robadas , de Miguel d'Ors Renacimiento: 2017. BUSCANDO UN SABOR INTENSO Si no fuera porque Miguel d’Ors no se merece el tópico, empezaría este comentario diciendo que no necesita presentación. Que hay pocas voces poéticas en nuestro panorama contemporáneo en lengua española que puedan acreditar una trayectoria tan consolidada. Así que no lo haré (más).             Empezaré por el final. En el colofón (literal) del libro, d’Ors se sitúa frente al lector y le dice que “para/ que tú contemples tu cara/ te ofrezco un autorretrato”. En efecto, esta poesía aparenta un perfil alto que invita a reconstruir una semblanza del autor: amante del campo y la naturaleza, montañero empedernido, y capaz de elevarse desde “las flores amarillas de las xestas”, “el pajarerío que vivifica el mon...