Esta semana nuestro presidente Sánchez ha anunciado su
decisión de convocar elecciones generales en abril, que podrían haber confluido
con las de mayo y habernos ahorrado 200 millones de euros, aunque ya se sabe
que el dinero público no es de nadie. Pero no es de esto de lo que quería tratar
hoy, y tampoco me dispongo a hacer una valoración de su breve mandato, que ha
batido tantos récords en poco tiempo. Ahora quiero comentar la inminente
aparición de la autobiografía de Sánchez, titulada Manual de resistencia, también la única en su género aparecida
durante el gobierno del protagonista y “autor”.
Alguna vez he declarado ante alumnos tentados de plagiar
sus trabajos académicos que han de esperar a ser titulados en Filología (ahora
Estudios de Lengua y Literatura) para poder escribir de un libro sin haberlo
leído. Y, aunque ahora soy víctima de mi propia ironía, me disculpa el hecho de
que aquel aún no ha salido a la luz, y que tampoco pretendo analizar su
contenido textual sino tan solo opinar sobre las circunstancias y oportunidad de
su publicación.
El primer aspecto que me maravilla es la disponibilidad de
tiempo de que goza quien debería ser la persona más ocupada de España. Sé por
experiencia lo que cuesta escribir un libro (a mí unos cinco años de media), pero
quien apenas debería dormir ante el secesionismo catalán, el aumento del paro,
la desaceleración de la economía, la radicalización de la política, la nueva
crisis que se anuncia, etc., por añadidura dispone de tiempo para escribir la historia
de toda una vida en unos pocos meses.
Pero luego nos enteramos de que tampoco lo ha escrito él del
todo (aunque figura como autor), sino que le "ha dado forma" una estrecha colaboradora llamada Irene Lozano,
quien, acaso como anticipo de las royalties, disfruta de un cargo de libre
designación como Secretaria de Estado al frente de una de esas sorprendentes
entidades estatales llamada “España Global”. ¿Será Irene Lozano la futura Premio
Nacional de Narrativa, como le sucedió a Suso de Toro, biógrafo del presidente
Zapatero? El tiempo lo dirá.

Por último, el hecho de que el libro se publique en una
editorial del Grupo Planeta muestra una opción por el capitalismo editorial más
acendrado. Un socialista menos de salón acaso habría optado por una editorial alternativa,
a la que podría haber apoyado desde su posición influyente. Pero supongo que con
las cosas de comer no se juega.
En fin, quizá debería esperar a leerlo para sacar otras
conclusiones, y no digo que me niegue a hacerlo. Pero sospecho que antepondré
otros miles de títulos que me aportarán más.
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