domingo, 12 de enero de 2020

Gozosa investidura

Hace unos días participé en un cursillo de formación sobre el componente emotivo en el aula. Entre otras interesantísimas sugerencias se nos animó a evitar los pensamientos negativos y sus perniciosos mecanismos de hipergeneralización, filtrado, maniqueísmo, hiper- o hipocontrol, error del adivino, etc. Pues bien, como práctica personal me he propuesto aplicar el método al primer asunto que me venga a las mientes… Por ejemplo, a la reciente investidura del presidente de España, don Pedro Sánchez. ¿Qué tal me saldrá? Vamos allá.

En primer lugar, es una maravilla que, por fin, tras tantos meses de gobierno provisional, haya salido investido el mejor presidente imaginable: un hombre íntegro, veraz, bien preparado (todo un doctor en Economía), entregado a la causa del bienestar de España y su ciudadanía por encima de todo. Es gozoso que tenga tanta facilidad para hacer amigos y que les haya convencido para apoyar desinteresadamente la mejor gobernabilidad posible del país, incluso aunque alguno estuviera una miqueta desmotivado y la susodicha le importara un comino (¿o era un cuyón?).

También exulto por la ampliación de la casta ministerial a 22 carteras, porque todo el mundo sabe que cuantas más ministras/os haya, y sus correspondientes planas mayores y batallones de consejeros y asesores de libre designación, mejor funcionará el país. El aumento del gasto público en 21.000 millones más de euros solo para ministerios está,  pues, muy bien invertido. Y me parece un entrañable detalle humano que, por primera vez en la historia, marido y mujer (o lo que hayan escogido ser) ocupen sendos ministerios y cada noche al cenar en la intimidad del casoplón puedan compartir la vivencia de qué tal te ha ido en el currete, cariño.

En cuanto a las políticas de futuro, aún es pronto para opinar, pero me emociona pensar que por fin los ricos pagarán más impuestos y los empresarios no serán tan mezquinos con sus trabajadores. Si alguno se quiere ir a Portugal o a Marruecos o a donde sea, que se marche con sus bártulos, él se lo pierde. Seguro que Amancio Ortega se queda, eso fijo, aunque se le quiten las ganas de hacer donaciones paternalistas de tecnología hospitalaria.

También me llena de honda satisfacción que la ciudadanía se vaya gradualmente agrupando, como en todo buen partido de fútbol, en uno de los dos equipos posibles: progreso versus extrema derecha. Aunque en otros frentes el binarismo es indeseable, esta polarización ayuda a clarificar ideas, a saber en quién puedes confiar, y a no gastar esfuerzos en vano. “El que no está conmigo está contra mí”, como dijo…¿Quién fue? Ahora no me sale, pero pienso que tenía su punto.

En fin, ¿qué tal lo estoy haciendo? Yo creo que me va saliendo bastante bien… Y no te digo la de energía positiva que me rezuma por los poros.


lunes, 6 de enero de 2020

Propósito de Año Nuevo: No ser nocivos

Ya se sabe: los primeros días de Año Nuevo parece que adquirimos una mayor resolución moral para corregir viejos errores o estados de insatisfacción, y afloran los clásicos propósitos: apuntarse al gimnasio, empezar la dieta definitiva, dejar de fumar, etcétera. Espero no desanimar mucho si recuerdo que según dicen, nueve de cada diez personas desisten de tales resoluciones, aunque siempre podría darse la tesitura de que usted y yo estemos dentro de ese diez por ciento.

En todo caso, y sin pasarme de moralista, me voy a permitir sugerir otro interesante propósito de año nuevo: no ser nocivos. Sí, como suena. Para ser nocivos, para fastidiar la vida al prójimo, no es necesario ser violador, maltratador, o terrorista; cualquiera de nosotros, ciudadanos majetones, podemos ser nocivos. Y mientras un maltratador puede acabar entregándose a la policía atormentado por su desquiciamiento, un majetón nocivo puede no darse ni cuenta de lo que está haciendo.



Así, es nocivo el profesor que suspende a un alumno porque le cae mal, y le hace perder un año de su vida; el funcionario que por pereza o desidia dilata la tramitación de un expediente (o lo pierde) y causa grave perjuicio económico a las personas implicadas; el periodista que demoniza a quien no piensa como él, le cuelga un sambenito indeleble y puede acabar fomentando que algún descerebrado actúe con violencia; o el contertulio que en un amistoso café se dedica a despellejar a un prójimo ausente sin aportar pruebas ni dar posibilidades de defensa. Etcétera etcétera.

En definitiva, cualquiera de nosotros, sin dejar de ser majetón, puede perjudicar seriamente, incluso arruinar, a otro semejante. ¿No es un buen propósito de año nuevo intentar evitarlo, o al menos minimizarlo?

PD: quizá en un día como hoy debería añadir entre los ejemplos la casuística del político que cuando alcanza el poder se propone hacérselas pagar a la mitad de la ciudadanía que no le ha votado (o incluso al 90%, según casos). Pero quizás tal casuística no entre dentro de la nocividad ordinaria, ¿o sí?

martes, 31 de diciembre de 2019

Os espero en 2020

Parafraseando los versos acaso más cenizos de un género supuestamente alegre como el del villancico, “el 2019 se va, tururú, y no volverá más”. Esta noche muchos se emborracharån o se atragantarán por una “buena causa”, el deseo de que 2020 sea algo mejor que 2019, signifique eso lo que sea.

En realidad, la agrupación de secuencias de amaneceres y anocheceres en conjuntos de 365 (uno más este año) no tiene por qué presentar una necesaria unidad de funcionamiento. En este 2020 disfrutaremos, nos aburriremos, y también sufriremos, mucho o poco, y el numeral no tendrá demasiado que ver con la proporción de cada categoría. Más que la manida y problemática ‘prosperidad’ que se desea para cada nuevo año, habría que desear a nuestros allegados la virtud o capacidad de vivir el presente, de enraizarse en el hoy y ahora, y dar gracias por la vida y por el ser. Por el ser en este momento.

En cualquier caso, no quiero dejar pasar la oportunidad para agradecer a mis amigos, lectores y voyeurs que me hayan acompañado en este blog un año más. Como expresé a finales de 2018,  siento vuestra presencia al otro lado de la pantalla, y esta peculiar comunicación entre nosotros es lo que me anima  a seguir dedicando un rato todas las semanas a estos apuntes un tanto heterogéneos. Gracias por estar ahí, y os sigo esperando en este mismo sitio (hoy ligeramente renovado) a lo largo de 2020.


martes, 24 de diciembre de 2019

Nada puede ser igual

Como tipo (moderadamente) tradicional que soy, en estos días no quiero evitar escribir sobre la Navidad. Pero como tipo (inmoderadamente) apasionado de la palabra, reconozco la dificultad para hilvanar discursos navideños con una mínima originalidad. El año pasado ironicé sobre la cantinela del “Si no te veo…”, hace dos sobre la cantidad de celebraciones heterogéneas que se adscriben a esta categoría, y hace cuatro (creo que con más inspiración) di la vuelta a la práctica de referirse al Creador del cosmos en minúscula. Este año, más modestamente, me centro en la solidaridad y la paz.


El núcleo de lo que se celebra en esta fiesta implica creer en una Presencia en la vida de cada persona, a la que podemos rechazar como los diversos posaderos/as de Belén, pero que también podemos acoger en nuestra conciencia, aunque sea un tanto pesebrera. Pero si hacemos esto último, nada puede ser igual. No me pueden dar igual los más de 70 millones de refugiados que huyen de diversos conflictos en un día como hoy, mientras tú y yo nos agobiamos por las compras o los langostinos, ni los 100 millones de personas que pueden morir de hambre al año; ni, más cerca, ese vecino anciano que vive solo, o ese compañero al que nadie habla.

Y, no menos importante, la paz. No es solo cuestión de política internacional. La paz implica no estigmatizar a quien no piensa como nosotros, a quien no comulga con nuestra doctrina, dejar las banderías y los sectarismos a un lado, respetar y convivir, perdonar y dejarse perdonar. Una paz que no es fácil encontrar en el mundo, y tampoco parece estar muy de moda en nuestra España.

Ya veis, este año me he puesto un poco más serio. De todos modos, “te vea o no te vea", feliz Navidad.

domingo, 15 de diciembre de 2019

Mi libro más caro

No sé si será un error, una broma, o el resultado de un exagerado revival de interés por Evelyn (o acaso interés por su traductor y comentarista favorito), pero el caso es que me acabo de encontrar con este anuncio en IberLibro que sitúa mi edición de Hombres en armas indiscutiblemente a la cabeza de la lista de mis libros más caros.


Sospecho que esta edición aparecida en 2003 está agotada y no hay planes inmediatos por parte de Ediciones Cátedra de reeditarla, pero podría ser una buena idea.  O incluso mejor, sacar un solo volumen de las tres novelas tal como las agrupó Waugh en su versión definitiva de 1965, titulada Sword of Honour (Espada de honor).

En cualquier caso, me temo que si el librero virtual consigue vender este ejemplar por 1.357,93 euros más gastos de envío, ni un céntimo de estos verán mi bolsillo. Así que, si hay algún comprador dispuesto a pagarlos, le ofrezco de todo corazón mi propio ejemplar, que rebajaré a 1.356, 99 €.

¡Aprovechense de esta ganga! ¡Que es Navidad!

domingo, 8 de diciembre de 2019

ASUR, 24 años de voluntariado

Este pasado jueves 5 de diciembre cumplimos 24 años de voluntariado. Me refiero a Ayuda Social Universitaria de La Rioja (ASUR), la asociación sin ánimo de lucro fundada en el entorno de la universidad riojana, por la que han pasado más de dos mil estudiantes en  el último cuarto de siglo.

Fundé ASUR en el otoño de 1995 en compañía de un amigo que entonces estudiaba último curso de empresariales. Desde este primer curso 1995-96 formamos varios grupos de voluntarios con un coordinador cada uno, que desempeñaban diversas labores altruistas en entidades o asociaciones que requerían voluntariado.

Desde entonces la llama no ha dejado de arder, y centenares, incluso miles de estudiantes de la Universidad La Rioja, se han prestado a dedicar desininteresadamente un tiempo a la semana a personas que lo necesitan.
Con los voluntarios de 2018-19

Contemplar durante todos estos años cómo sigue habiendo jóvenes que dedican muchas horas a ayudar a los demás ha sido y es para mí lo más edificante que ha pasado por mi vista. Una buena acción siempre mejora un poco el mundo, aunque no lo veamos. Pero en ocasiones incluso se llega a ver. Ya se dan casos de voluntarias que colaboran con ASUR en el mismo programa (apoyo escolar a infancia con dificultades educativas) del que fueron beneficiarias de niñas.  Ahora les toca a ellas dar de lo que han recibido.

En 1995 la Universidad de La Rioja era una institución joven, con solo tres años de vida autónoma, faltaban muchos cimientos que asentar. Los fundadores de ASUR pensábamos que así estábamos aportando un valor indispensable para el sano crecimiento de la joven universidad. Ha pasado casi medio siglo, y aún sigue sin haber una gestión institucional del voluntariado universitario. En fin, mientras no la haya, seguiremos en la brecha. Mientras el cuerpo aguante, vamos.


domingo, 1 de diciembre de 2019

Una tarde con Benjamin Prado

El miércoles 27 de noviembre visitó Logroño Benjamín Prado para apadrinar el número 45 de la revista literaria Fábula. Cómo suele ser habitual desde el número 43, recibimos al padrino hora y media antes de la presentación para tomar un vinito y unas croquetas con el equipo y los suscriptores de la revista, y luego proseguimos la charla en el acto abierto celebrado en la librería Santos Ochoa, con llenazo a rebosar.


Alto y espigado, con ademán torero, Benjamín demostró sus tablas para la comunicación. Es difícil resumir el flujo de ideas que nos transmitió como en un chorro ameno y continuo, bajo el título comodín de “Si no quieren que la cuentes, es que es una buena historia”. Está convencido de que en este país en el que cada vez se lee menos, los que aún leen lo hacen intensamente, por lo que comenzó felicitando a los asistentes al ver en ellos este último reducto de resistencia.


Repasó los momentos de su vida en que se había topado con personas que le abrieron horizontes literarios: primero el profesor que le contagió la pasión por leer; luego otro docente que le lanzó a la escritura; después el encuentro fortuito con Rafael Alberti, que propició una honda amistad que dejaría huella.

 En algún momento resumió su motivación principal para escribir, que le quisieran (Vázquez Montalban decía que escribía porque no pagaban por leer). En efecto el amor y la amistad están muy presentes en el quehacer literario de Benjamín. Así, oyéndole da la impresión de que han pasado por su casa o se han tomado copas con él la mayoría de los grandes autores contemporáneos en castellano, desde su abuelo (figurado) Ángel González hasta Luis y Almu (García Montero y -dena Grandes) o el cantautor y colaborador Joaquín Sabina, por mencionar tan solo a unos pocos.

Alberti le contagió la idea de que la literatura tiene una dimensión social y civil, y tal preocupación está presente en la última saga de novelas que tiene entre manos, protagonizada por el investigador Juan Urbano, que explora episodios de la historia contemporánea (algunos títulos son Mala gente que camina, Operación Gladio, Ajuste de cuentas, o Los 30 apellidos). Requieren por su parte una concienzuda labor de documentación, y su propósito, según nos dijo, azuzado por su editora, es sacar una nueva cada dos años.

Novelista, periodista y poeta, una de las cosas que Benjamín Prado admira de la poesía es su adaptabilidad. Así, su adorado Pablo Neruda no solo se inspiraba por lo sublime, sino que también dedicaba odas a los zapatos, calcetines o martillos, toda una lección del alcance que puede llegar a tener la palabra poética.

En definitiva, un padrino excelente que estuvo a la altura de las expectativas de su numeroso público. Ah, y me olvidaba de la presentación breve, poética y sugerente a cargo de Evelyn Pérez, que merecería crónica aparte. En fin, así da gusto cumplir años y números de Fábula.

Fotos: Universidad de La Rioja


domingo, 24 de noviembre de 2019

Fábula 45 y Benjamín Prado

Esta semana presentamos un nuevo número de la revista literaria Fábula, el 45. Será el miércoles 27 de noviembre a las 19.30 horas en el Espacio Santos Ochoa (c/ Calvo Sotelo, 19, Logroño). Esta vez el padrino será nada menos que Benjamín Prado, un veterano de las letras.


El novelista, ensayista y poeta -autor, entre otras obras, de Nunca des la mano a un pistolero zurdo- ofrecerá la conferencia ‘Si no quieren que la cuentes es que es una buena historia’ con entrada libre hasta completar aforo. Prado firmará ejemplares de la nueva revista cuya cabecera, siguiendo el ritual creado en el número anterior, ha sido escrita de su puño y letra.

Este número 45 presenta aforismos inéditos de Manuel Neila y del propio Benjamín Prado; poemas originales de Itziar Mínguez Arnáiz o Pepe Viyuela; una entrevista a Sergio del Molino (padrino del número anterior); un cómic de Pedro Espinosa o un delicado foto-ensayo de Teresa Rodríguez Miguel, además de sus ya tradicionales poemas, relatos y ensayos enviados por escritores aficionados y seleccionados por su consejo editorial. Los textos están acompañados de ilustraciones realizadas por uno de sus editores, César León.

Es gratificante que cada vez haya más autores de prestigio que cuentan con Fábula y colaboran con ella, pero no conviene perder de vista que el gran milagro es hacer confluir decenas de voces muy diversas en un proyecto común que va creciendo desde La Rioja, y lleva camino de cumplir el cuarto de siglo.

Benjamín Prado (Madrid, 1961) es uno de los autores más originales de la literatura española actual: poeta, novelista y ocasionalmente ensayista, su trayectoria vital y profesional está íntimamente ligada al mundo de la música. Es autor de libros deliciosos como Alguien se acerca, Dónde crees que vas y quién te crees que eres o Los nombres de Antígona. Su poesía ofrece continuas referencias culturales a poetas y escritores, y a músicos como Bob Dylan o Lou Reed. Ha recibido diversos premios, entre los que se encuentras el Hiperión, el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla, el Premio Andalucía de Novela y el generación del 27.

Editada por la Asociación Riojana de Lectores, Escritores y Artistas (ARLEA), Laudia-Estudio Creativo y la Universidad de La Rioja, Fábula es la publicación literaria más longeva de la Comunidad Autónoma de La Rioja, y una presencia consolidada entre las revistas de su especie españolas. Alcanza su número 45 tras veintitrés años de vida impulsando la creación literaria en castellano desde La Rioja con su renovada imagen y secciones de la publicación y página web www.revistafabula.com.


domingo, 17 de noviembre de 2019

El centro no se sostiene

"Todo se deshace, el centro no se sostiene”. Es acaso el verso más citado del famoso poema de W.B. Yeats, “La segunda venida”, un texto apocalíptico escrito tras la catástrofe sin precedentes (por entonces) de la Primera Guerra Mundial. Este verso ha dado pie a numerosas glosas y ha titulado novelas y ensayos; también me sirve hoy para resumir la última semana política española.

En efecto, el pasado domingo se celebraron las (enésimas) elecciones generales, al día siguiente dimitió el fundador del partido más al centro, y otro día después el líder socialista escenificó su proyecto de alianza con la izquierda antisistema, para cuya viabilidad debe contar con el apoyo de otras facciones radicales, independentistas, e incluso violentas.

En definitiva, un panorama que sugiere que avanza la radicalización política en España, desatada en los últimos años por políticos insensatos. Y un síntoma de esta polarización es el fracaso del centro. La historia reciente de la democracia española ilustra el citado verso: Adolfo Suárez, a pesar de su prestigio como conductor de la difícil transición, fracasó en las urnas con sus partidos de centro, primero UCD y luego CDS. Años después surgió el que parecía ser sucesor en la franja centrista, UPyD, pero, tras una fulgurante crecida, también desapareció del mapa. Ahora todo apunta a que le pasará algo parecido a Ciudadanos, y el pobre Albert Rivera ni siquiera ha podido gozar de su tiempo de panegíricos, pues al día siguiente su dramática dimisión quedó eclipsada por el abrazo amoroso de Sánchez e Iglesias.

¿Por qué el centro fracasa sistemáticamente en España? Se constata que en nuestro país van creciendo nuevas sensibilidades políticas diferenciadas, a veces por detalles nimios, que, unidas a nuestra pasión latina, dificultan cada vez más un consenso de gobernabilidad. Sin embargo, a mí me parece que la forma de lograrlo sería precisamente que todos cediéramos un poco en nuestras visiones unilaterales previas para compartir espacios en el centro. Todo lo contrario de lo que parece ser la deriva de un futuro en el que las dos Españas resucitan y se van cabreando mutuamente. Y ya sabemos cómo acabó esa película; no deberíamos buscar un re-make.

Termino con otros versos del mismo poema de Yeats, que espero no sean premonitorios:
la corriente sangrienta se desata, y por doquier
se ahoga la ceremonia de inocencia;
los mejores carecen de convicciones, mientras los peores
se llenan de intensidad apasionada.



domingo, 10 de noviembre de 2019

Fabularemos sobre el desarraigo

El próximo domingo 17 de noviembre los amigos de la revista literaria Fábula, o el público en general que no quiera quedarse en casita una fría tarde de domingo, tiene una cita con un puñado de fabulistas en el Hotel Vallejo de Logroño. Se trata de una sesión de lectura de relatos breves enmarcada entre las actividades del Festival de narrativas Cuéntalo, que este año alcanza su tercera edición.

Estoy seguro de que será una velada muy animada y memorable, y que merecerá la pena vencer la natural pereza que da asistir a un acto literario un domingo de noviembre a las 7 de la tarde.

Copio los datos del anuncio del acto, redactado por los organizadores.

Domingo 17 de noviembre | 19.00 h. | Hotel Marqués de Vallejo
Inspirados por Bolaño («literatura y exilio son dos caras de la misma moneda»), en Fábula recuperan relatos sobre desarraigo publicados en la revista y propone textos inéditos sobre el tema leídos por sus autores.



El Festival de Narrativas CUÉNTALO son siete días de conversaciones, miradas, relatos, reflexiones y experiencias. El tema que vertebrará la programación de este año será el desarraigo: las visiones apátridas del mundo, personajes con vidas ambulantes, historias que se desprenden de la parte más terrosa de su identidad, bien por voluntad, bien por oportunidad o bien por necesidad.
El desarraigo se asocia automáticamente con la migración, con el exilio y los refugiados. El desarraigo por necesidad, casi por supervivencia, es claramente uno de los vértices del festival, pero queremos abrir ese concepto, desplegarlo e introducir otras perspectivas del desarraigo, aquellas que lo abordan desde la firme voluntad individual del que se desarraiga, historias de personajes que se arraigan donde y desde donde quieren, desafiando lo que el destino les tenía escrito. Historias y personajes que no se han arraigado nunca, que no conocen la pertenencia a una patria o a una cultura colectiva o que han vivido en permanente huida de su entorno más cercano. Territorios con identidades desdibujadas, personas que se mueven buscando, y no —o al menos no sólo— huyendo.
En definitiva, se trata de abrir el prisma e ir mostrando diferentes narrativas que completen un mosaico de visiones sobre el tema desde lo dramático, lo poético, lo sensorial, lo político y también —por qué no— desde el humor.

Para más información, véase el enlace de Cuéntalo 

domingo, 3 de noviembre de 2019

CUANDO SE ELIGE AL DELINCUENTE


Su acento y gracejo general lo delataba, aunque tampoco me quise hacer el sabiondo y le pregunté de dónde era. Peruano, contestó, y esto me dio pie a contarle mi verano en los alrededores de Chiclayo, donde fui de cooperante al acabar la carrera (si bien omití mencionar que me pasé la mitad de mis estancia en la cama, con gastroenteritis primero y luego infecciones de piel). En fin, sin duda Perú me dejó huella.
–Y dígame, ¿viaja a su país con frecuencia?
El taxista se puso serio. Me contó que tenía familia allí y que no tenía más remedio que visitarles de vez en cuando. Pero que se avergonzaba profundamente de su país.
–A ver, pues. Perú va aún más a peor. Fíjese. Los cinco últimos presidentes, todos buscados por la justicia o condenados a prisión. Y lo que es peor, alguno de ellos, como Alan García, volvió a ser reelegido en 2006 en cuanto prescribieron los delitos que se le habían imputado. ¿Qué futuro tiene un país donde la mayoría elige como presidente a un delicuente?
            Tenía su punto mi taxista, la verdad. No cabe duda de que la democracia es la mejor –o quizá la menos mala– de las formas de gobierno, pero no una democracia en la que manden los delincuentes por mayoría. Y no se trata de un problema de pueblos con menor formación política. Países que se precian de su cultura y/o de su dilatada tradición democrática como EE.UU o el Reino Unido pueden acabar encumbrando como máximos dirigentes a completos impresentables.
            Creo que la salvación de la democracia como voluntad de la soberanía popular y no como otra, acaso más compleja, forma de tiranía pasa por una seria reflexión crítica sobre sus debilidades y talones de aquiles, seguida de una profunda reforma. Para empezar, habría que incidir en aspectos tales como las listas abiertas, la separación real de poderes, la imparcialidad de los medios de comunicación y otras entidades públicas, la capacidad de diálogo o la cualificación de los candidatos. Esta me parece una cuestión fundamental. Si para ser médico o juez el interesado ha de estudiar largos años, aprobar exámenes u oposiciones muy selectivas y formarse después durante más tiempo, ¿cómo es que para el oficio supuestamente más difícil, el de dirigente de todo un país, no se pide más que no ser demasiado feo? ¿Cómo es que se puede presentar, y lo que es peor, que puede salir elegido, un candidato que no ha dado un palo al agua en su vida?

            (Pues eso, si es usted español, que lo vote bien. Hasta el domingo.)

Gozosa investidura

Hace unos días participé en un cursillo de formación sobre el componente emotivo en el aula. Entre otras interesantísimas sugerencias se nos...