Ir al contenido principal

HA MUERTO CARLOS PUJOL


El lunes 16 de enero de 2012, Carlos Pujol falleció de un derrame cerebral, y nos dejó a los 75 años de edad, con la discreción con la que vivió. Autor de unos sesenta libros, entre poemarios, ensayos, traducciones y narrativa, Carlos Pujol es un caso difícil de encontrar en la república de las letras. Un amante fiel de la literatura, quien, a pesar de hallarse en el corazón del Planeta (el grupo, la editorial, el premio…), no aprovechó su influencia para figurar o medrar; al contrario, permaneció en un discreto segundo plano, dedicado a la lectura y la escritura, la familia y los amigos. No le interesaba el mundanal ruido, pues acalla la verdadera música; no en vano, “se escribe para oír la música de dentro”, como afirma en sus valiosos Cuadernos de escritura (2009).
Foto del acto del 16/11/11, por A.Invernon

Como saben los lectores de este blog, Carlos Pujol presentó mi novela Mientras ella sea clara en Barcelona, el 16 de noviembre de 2011, junto a Manolo Estévez-Saá. Creo que ya entonces se encontraba bastante mal. Inicialmente había aceptado mi invitación a cenar juntos a la salida, pero el día antes me pidió que le excusara: no estaba en condiciones de trasnochar, siquiera moderadamente. Solo una vez al año, el día de la entrega del Planeta, me explicó, y por obligación. Durante el acto leyó con su voz grave el comentario que había preparado, profundo y esmerado (que algún día colgaré en estas paginas), y, solo cuando se le interpeló, respondió alguna pregunta de los que había acudido para oír al maestro.
            Hace unos diez años que empecé a mantener con Carlos una comunicación epistolar y telefónica (no tenía email ni nada parecido). Sobre todo nos unía, creo yo, nuestro amor por la literatura inglesa, y en concreto por la obra de Evelyn Waugh. Sin embargo, no nos habíamos visto en persona hasta ese 16 de noviembre, en la librería Alibri. Como tal encuentro resultó demasiado breve, me invitó a su casa dos días después. Durante un par de horas charlamos de literatura y vida, de mi paisano Pereda (que había devorado de adolescente), de su menosprecio por el Ulises joyceano y la corriente de “literatura del aburrimiento”, de la evasión de la época contemporánea en sus novelas, de la obra de amigos comunes, etc., y me regaló y dedicó Cuadernos de escritura y Los días frágiles. Al despedirme le animé a visitar Logroño, donde solo había estado una vez. Sonrió con levísima sorna, acaso premonitoria, y musitó: “Ya veremos”.
      Sirvan estas líneas para rendir homenaje a un hombre noble y maestro de escritores. Su último libro, publicado hace tan solo unos meses (del que cedió un anticipo para Fábula 28), se titula El corazón de Dios. Espero que también haya sido una premonición .


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuentos en la escuela del futuro

A propósito de mi entrada de la semana pasada , no puedo reprimir el impulso de reproducir el principio de la escena de Solo yo me salvo  en la que el anciano Malaquías Winkle, quien ha vivido recluido en las últimas décadas de un futuro no muy lejano, visita una escuela. NOTA: Puede haber alguna expresión lingüística que el hablante de castellano de 2019 aún no domina. Se ruega, pues, paciencia.           —A tent@s a lo que viene. Caperucita Progresista se acercaba a casa de su abuelita, una ciudadana cronoavanzada pero en pleno dominio de sus facultades y consciente de sus derechos y obligaciones como ciudadana de una república tolerante, cuando se le acercó el lobo interesándose por los contenidos de su multitáper. Su pregunta no podía en absoluto ser catalogada como indebida ingerencia en las opciones libres de adquisición, sino más bien justificada por la indigencia de un animal marginal infraalimentado, inse...

El silencio de Franz Jalics (1927-2021)

Hace unos días falleció un autor que me ha dejado huella; se trata de Franz Jalics (1927 -2021), jesuita y místico húngaro, impulsor de la meditación contemplativa como un camino de buscar a Dios no tanto a través del raciocinio o de la acción, o siquiera del sentimiento, sino a través de la percepción. Su obra más representativa, donde expone este sugerente camino con extraordinaria pedagogía, es Ejercicios de contemplación , un libro para leer en pequeñas dosis. De joven Jalics sirvió en el ejército húngaro durante la Segunda Guerra Mundial y allí, según expone en el citado libro, experimentó las primeras llamadas a poner su vida en manos de la Presencia que le susurraba que seguía estando allí a pesar del tremebundo y deprimente galimatías en que se había convertido la Historia contemporánea. Años después, ya jesuita, fue destinado a Buenos Aires, donde trabajó entre la población desfavorecida del Bajo Flores. Allí, en 1976, fue secuestrado por la dictadura argentina junto con otro ...

TIEMPO DE DUDAS

Adjunto versión abreviada de la reseña aparecida en Fábula 31 de Mientras ella sea clara , firmada por Gonzalo Martínez Camino, profesor del departamento de Filología de la Universidad de Cantabria. Obviamente, el hecho de que reproduzca reseñas en este blog no implica que esté en total acuerdo con todo lo que se dice. Tampoco estoy en desacuerdo con lo que dice el profesor M. Camino, que conste. Hasta la fecha no me he enfrentado aún a la reseña denigrante o humillante. No sé si la reproduciré aquí cuando llegue el momento, ya os contaré.  En este caso, el haber abreviado la reseña se debe al sencillo motivo de que es muy extensa, y a veces el lector de reseñas no tiene tanta paciencia. TIEMPO DE DUDAS             (…) Esta no es una novela sobre los entresijos psicológicos de Clara y mucho menos una bildungsroman : su historia no es la de la construcción de un carácter, sino la de un lío en la que un personaje ya hech...