Ir al contenido principal

ANDRÉS PASCUAL Y RUBÉN ABELLA: BEST SELLERS Y ESPACIO NARRATIVO


Paso a sintetizar las dos últimas sesiones del IV Taller, las del martes 16 de abril y el martes 23 (Día del Libro). Ambos ponentes, Andrés Pascual y Rubén Abella, comparten varios factores comunes, además de ser de la misma quinta (año más o menos). Por un lado, son cuatripitidores en nuestros talleres, es decir, han impartido su saber durante cuatro años consecutivos, y ambos han estado entre los favoritos de los asistentes, a juzgar por las encuestas realizadas al término de cada edición. No en vano, ambos son extraordinarios comunicadores, cada uno a su estilo, y son capaces de hablar durante las dos horas y media que duran las sesiones sin que la tensión y el interés decaiga, antes bien van in crescendo. Por otro lado, ambos compaginan la escritura con otras habilidades artísticas, la música en el caso de Andrés, la fotografía en el de Rubén. Ahora también comparten grupo editorial, Planeta, pues Rubén lleva publicando en Destino desde que quedó finalista del Premio Nadal en 2009, y Andrés ha publicado su último título en la editorial que da nombre al grupo.
Una diferencia, sin embargo, estriba en el desigual tratamiento informativo que ha recibido la visita de Rubén Abella, quien inexplicablemente no parece atraer el interés de la prensa. Por ejemplo, por cuarto año consecutivo el diario riojano de más tirada ignoró por completo la presencia del último finalista del Nadal en nuestra ciudad. Que alguien me lo explique.

ANDRÉS PASCUAL: “TODA MI VIDA HE INTENTADO ESCRIBIR UN BEST SELLER”
Andrés comenzó expresando su reparo de que la charla ya sonara conocida, pero a medida que hablaba se fue adaptando a las expectativas del público y fue derivando por senderos inéditos. Habló sin complejos de lo que él quiere: ser leído por muchos para tener la oportunidad de compartir con un gran número de lectores las numerosas experiencias que ha vivido en sus viajes y su forma de entender el mundo.
Fotos: Ascen Jiménez
Y, aunque no hay fórmulas secretas para crear un best seller, nos fue desgranando sus elementos esenciales: entremezclar tendencias literarias (la novela histórica, la sentimental, la de aventuras, etc.); crear personajes atractivos que muestren “los sentimientos más puros pero también los más deleznables” para que el lector se vea reflejado en ellos; la intriga siempre dosificada; el tono positivo; los capítulos cortos con un final que marque un cambio de ritmo; etc.
Además, debe tenerse en cuenta que todos estos elementos deben estar al servicio de la historia, porque ella es la gran protagonista. El escritor debe saber meter la tijera sin complejos y sin angustia, para desterrar todo lo que pueda resultar superfluo. Sin una buena historia, no hay novela comercial. Como tampoco la habrá con un estilo muy recargado: el lenguaje tiene que ser claro pero con calidad, ya que “se puede hacer mucha belleza con la simplicidad”.
Y todo esto (y otros muchos temas) los trató Andrés como él es: con su alma de músico y su corazón animoso y transparente.

RUBÉN ABELLA: “LA NARRATIVA ES EL ARTE DE LOS DETALLES”
El título de sus sesión fue: “El espacio narrativo: un personaje inesperado”. A través de numerosos textos fundamentales (“Meridiano de sangre” de Cormac McCarthy, “Pedro Páramo” de Juan Rulfo, “Mientras agonizo” de William Faulkner, etc.), demostró que un escritor no puede pasar de puntillas sobre el espacio de su novela, sino que debe recrearlo ofreciendo todos los detalles que sean útiles para la historia.

Y es que el espacio determina a los personajes y crea tensión dramática a través de tres vías: el personaje lucha contra la naturaleza (elementos tales como la oscuridad, la noche, la lluvia, un río, etc.); el personaje llega a lugares desconocidos (un inmigrante que llega a un país extraño, por ejemplo); y la ironía dramática (un entorno que da una imagen ambigua de un personaje o crea malentendidos).
Los espacios narrativos generalmente se crean mezclando lugares reales con inventados. Ambas opciones tienen inconvenientes: un lugar concreto limita mucho la imaginación, pero crear un mundo inventado con coherencia interna supone una tarea muy compleja. En cualquier caso, es preciso concretar mucho los detalles que definen un entorno, no basta con generalidades; hay que enumerar, seleccionar e integrar los detalles en una historia. Ahí radica el arte.
Rubén Abella empleó los últimos momentos de la charla para resaltar la tarea final del escritor, un ser que “miente más que habla”: inventamos sitios, personajes, tramas, etc., pero es importante arrojar un poco de luz sobre el caos que es vivir. La literatura trata de que lo que uno siente en la vida real se transmita al lector, trata de conmover (palabra clave).

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuentos en la escuela del futuro

A propósito de mi entrada de la semana pasada , no puedo reprimir el impulso de reproducir el principio de la escena de Solo yo me salvo  en la que el anciano Malaquías Winkle, quien ha vivido recluido en las últimas décadas de un futuro no muy lejano, visita una escuela. NOTA: Puede haber alguna expresión lingüística que el hablante de castellano de 2019 aún no domina. Se ruega, pues, paciencia.           —A tent@s a lo que viene. Caperucita Progresista se acercaba a casa de su abuelita, una ciudadana cronoavanzada pero en pleno dominio de sus facultades y consciente de sus derechos y obligaciones como ciudadana de una república tolerante, cuando se le acercó el lobo interesándose por los contenidos de su multitáper. Su pregunta no podía en absoluto ser catalogada como indebida ingerencia en las opciones libres de adquisición, sino más bien justificada por la indigencia de un animal marginal infraalimentado, inse...

El silencio de Franz Jalics (1927-2021)

Hace unos días falleció un autor que me ha dejado huella; se trata de Franz Jalics (1927 -2021), jesuita y místico húngaro, impulsor de la meditación contemplativa como un camino de buscar a Dios no tanto a través del raciocinio o de la acción, o siquiera del sentimiento, sino a través de la percepción. Su obra más representativa, donde expone este sugerente camino con extraordinaria pedagogía, es Ejercicios de contemplación , un libro para leer en pequeñas dosis. De joven Jalics sirvió en el ejército húngaro durante la Segunda Guerra Mundial y allí, según expone en el citado libro, experimentó las primeras llamadas a poner su vida en manos de la Presencia que le susurraba que seguía estando allí a pesar del tremebundo y deprimente galimatías en que se había convertido la Historia contemporánea. Años después, ya jesuita, fue destinado a Buenos Aires, donde trabajó entre la población desfavorecida del Bajo Flores. Allí, en 1976, fue secuestrado por la dictadura argentina junto con otro ...

TIEMPO DE DUDAS

Adjunto versión abreviada de la reseña aparecida en Fábula 31 de Mientras ella sea clara , firmada por Gonzalo Martínez Camino, profesor del departamento de Filología de la Universidad de Cantabria. Obviamente, el hecho de que reproduzca reseñas en este blog no implica que esté en total acuerdo con todo lo que se dice. Tampoco estoy en desacuerdo con lo que dice el profesor M. Camino, que conste. Hasta la fecha no me he enfrentado aún a la reseña denigrante o humillante. No sé si la reproduciré aquí cuando llegue el momento, ya os contaré.  En este caso, el haber abreviado la reseña se debe al sencillo motivo de que es muy extensa, y a veces el lector de reseñas no tiene tanta paciencia. TIEMPO DE DUDAS             (…) Esta no es una novela sobre los entresijos psicológicos de Clara y mucho menos una bildungsroman : su historia no es la de la construcción de un carácter, sino la de un lío en la que un personaje ya hech...